sábado, 19 de junio de 2010

Capítulo 58.


No sé cual fue mi expresión en esos momentos, pues de todas las palabras que él podía pronunciar sin duda esas eran las que menos me esperaba. Pero, muy a mi pesar, tenía razón. No podía arriesgarme a retomar nuestra relación, no con Eric merodeando continuamente. Michael rompió el silencio.
-¿Isa?
-¿Qué?

-¿Estás bien? No quiero herir tus sentimientos, de verdad...

Sujetó mi mentón con una de sus manos, y estudió mi rostro. Su tacto era dulce, como siempre, pero su mirada se había tornado glacial. Esbocé una sonrisa, no sin esfuerzo.

-Claro que estoy bien. Lo comprendo.

Enarcó una de sus cejas, sorprendido.

-¿No te han...dolido mis palabras?

Lo pensé unos instantes.

-No.

Su mirada, durante unas milésimas de segundo, reflejó sorpresa. Y después...me pareció ver como llamearon, una sola vez. O quizás fueron imaginaciones mías. Decidí romper el silencio.

-Bueno...¿nos vamos a cenar?

Aún con la contrariedad escrita en su mirada, se separó de mí y asintió.

No hablamos en todo el trayecto...no porque yo no quisiera, si no por que...ciertamente...Michael parecía estar enfadado. Fruncía los labios constantemente y no desviaba la mirada de la ventana de la limusina. Repasé en mi mente los últimos minutos, buscando el motivo por el cual se había molestado, pero no lo encontré.
Llegamos a un elegante restaurante de fachadas blancas y grandes arbustos que lo cobijaban de mirdas indiscretas. Michael recompuso su expresión y salió del coche, para abrir la puerta por el otro lado, justo donde yo me encontraba. Tomé su mano para ayudarme a salir.

-Gracias Michael. Estás hecho un caballero.

Él sonrió mientras cerraba la puerta con la otra mano.

-Yo siempre lo soy. ¿O lo habías olvidado?

Un recuerdo acudió a mi mente. Aquella tarde en la habitación del hotel, durante nuestra estancia en Egipto, tras una larga mañana de excursión por la pirámide de keops. Recordé como Michael aliviaba el dolor de mi pierna con un hielo, como enlazamos nuestros cuerpos, y como cuando creí que tenía la situación bajo mi control, él se separó de mí y dijo "soy un caballero"
Michael pareció darse cuenta de mi deja vú, pues ensanchó aún más su sonrisa, y me guiñó un ojo. Aquel comportamiento me desconcertaba.

-¿Entramos?-preguntó.

Tomé su mano y nos adentramos en el restaurante. Solicitó un sitio apartado de los demás comensales, iluminado con unas pocas velas, para tener más intimidad. Al igual que los caballeros del siglo XIX, retiró mi silla para que me sentara.
Una vez sentados, pedimos algo de cenar. Sobra decir que no tenía hambre, pero al ver la mirada inquisidora de Michael, pedí una ensalada. Él, lasaña. Después nos quedamos solos.

-¿Cómo te va trabajando en la tienda?-quiso saber Michael.

Suspiré.

-Bueno, no me va mal. ¿Por qué lo preguntas?

-Pues...he estado atento al rendimiento de esa tienda, y de cómo ha subido desde que trabajas en ella...y como no me parece que sea un trabajo a la altura de tus expectativas...he decidido ofrecerte otro.

Parpadeé, confusa.

-Michael, estoy bien en la tienda...no necesito...

Tomó mi mano y se inclinó sobre la mesa. Las llamas de las velas se reflejaban en sus ojos. Desvié la mirada de él, ruborizada.

-Quiero que seas la encargada de mi vestuario.

-...

-¿Isa?

¿De su vestuario? ¿Yo? de ninguna manera. Ni siquiera tenía gusto para vestirme yo, ¿cómo lo iba a tener para vestir a alguien tan perfecto como Michael?

-No creo que sea una buena idea...

-¿Por qué?

-Porque Michael...yo no sé fabricar ropa, ni combinar telas, ni tomar medidas...sólo sé despachar clientes y realizar los cobros.

Él sonrió, súbitamente divertido.

-Por el tema de la ropa y las telas...no te preocupes, tendrás gente que te ayude para eso. Y las medidas...-enarcó una ceja- creo que conoces mi cuerpo perfectamente para saber cuales son, ¿no?

6 comentarios:

  1. Isita me alegra muchisimo que hallas escrito un nuevo capitulo...y ademas uufff!!!como es de emocionante respecto a las emociones!!

    Espero que te encuentres mejor de animos y que creas todo lo que te puse en mi comentario de tu reflexion anterior a este capitulo...porque creo plenamente en lo que te dije,un beso enorme...tu amiga

    MM(mary in the mirror)

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  2. Espero que tus animos esten mejor.
    Recuerda,siempre hay una pequeña luz que ilumina al final del tunel...


    Ahora...
    OMG!!
    Mori con esa ultima frase XwX!!
    ...
    Grandioso capitulo,me encanto.
    No me canso de felicitarte por tu gran creatividad òwo.

    Sigue asi!
    Espero ansiosa la continuacion n__n

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  3. Hola Isa! se que tu pesar es muy sincero... yo tambien ando muy sencible con piel de gallina! y el conectarme a internet y ver que otros comparten mi pena me reconforta de cierta manera... Solo me reconforta saber que Michael es ahora completamente libre. de todos y de todo. Animos Isa! El ahora es nuestro angel.

    Bueno ahora hablemos de tu novela!
    Ohhhh esa parte de que su cuerpo es absolutamente conocido plop! plop! que galante!!!! escribes muy bonito. Haces volar mi imaginacion.
    Justo puse la musica de MJ y como anillo al dedo "Break of down" suena y me transporta.

    Muchas cariños

    CLAUDIA

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  4. WOW.... Isa, juro que te admiro. No sabes cuanto me hace soñar ese fic, me hace sentir tan bien... Simplemente me fascina. Sigue así, eres lo MÁXIMO! y arriba ese ánimo, que todos juntos saldremos adelante.

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  5. ay, Isita creo que todas estamos de ánimos bajos, a veces lloro por las noches, al darme cuenta de su ausencia, son como golpes repentinos, de vuelta a la gris realidad...

    Isita, la ultima frase me dejo anonadada, Wow... me quedo con esa frase, por un buen rato, se me hace tan sensual y provocadora, solo pensar que Michael hubiese dicho algo así, me liquida.

    BESOS BESOS BESOS

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  6. Que bonito escribes. Yo también estoy escribiendo una historia sobre un cantante. Empeze hace,más de diez,años, otro por falta de tiempo,la aparqué. Ahora la,estoy,retomando. De hecho,la mayoría de las cosas que escribo están protagonizadas por cantantes. Respecto a lo de los viajes en el tiempo solo,lo,hago para los cuentos, porque ahora escribo cuentos
    Pero estoy tan enganchada a tu historia que ahora solo leo esto, no escribo u no puede ser. Tienes,mucho talento y lo sabes. Realmente leer cuando algo te gusta es adictivo.
    Y escribir, no hagas caso dd la gente. No todo el mundo tiene esa capacidad y es muy fácil criticar. Cuando uno escribe se olvida de todo lo que no sea tu historia y estando inspirada se te pasan,las horas volando y no,te das cuenta. Te digo por experiencia que yo he llegado a estar escribiendo hasta las cuatro de la madrugada y no me daba cuenta que había pasado ese tiempo. Gracias por compartir tu talento.

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